Mes: septiembre 2017

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¿Cuáles son las aplicaciones médicas de la impresión 3D?

La impresión 3D tiene innumerables aplicaciones en el campo de la medicina. La generación de tejidos y órganos a medida mediante esta técnica ya no es ciencia ficción. Hoy en día es posible utilizar células vivas en lugar de materiales plásticos mediante la bioimpresión.

La bioimpresión surge de la combinación de la biología, la creación de biomateriales y la impresión 3D. Se trata del proceso de creación de estructuras celulares gracias al uso de una impresora 3D, lo que permite el desarrollo posterior de dichas células en un órgano funcional.

Es uno de los campos de la tecnología 3D que más ha crecido y evolucionado en los últimos años y puede ser la solución al problema de la limitación de órganos para ser trasplantados. En España, líder mundial en trasplantes, hay alrededor de 5.477 pacientes esperando un órgano (datos de 2016).

Otras aplicaciones

¿Sabías que el 98% de los audífonos se fabrican con esta tecnología? Una sola máquina es capaz de imprimir 30 aparatos en tan solo una hora y media.

Asimismo, sus aportaciones a la industria dental son impresionantes, ya que ha demostrado aumentar tanto la calidad de las piezas como la rapidez en su producción.

También ha demostrado su eficacia en la creación de tejido óseo. Destaca el caso de un paciente en EEUU sometido a una cirugía mediante la cual se le sustituyó el 75% de su cráneo por un implante de material biocompatible, muy similar al hueso real, fabricado con una impresora 3D. Otro caso de éxito fue el de una mujer de 83 años que recibió en 2012 en Bélgica el primer implante de mandíbula de titanio fabricado con esta tecnología.

En España, en 2013, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) junto con la Universidad de Jaén y Granada patentaron un sistema para regenerar hueso a partir de células madres.

El CSIC en colaboración con la UCM está trabajando también en la creación de prótesis que se integren con el cuerpo y que terminen desapareciendo.

Es precisamente el campo de la ortopedia el que ha sufrido una verdadera revolución con las prótesis realizadas con impresión 3D.

Esto se debe fundamentalmente a que su coste es muy inferior al de una prótesis tradicional: una prótesis robótica creada por una impresora 3D cuesta alrededor de 500 dólares, menos de la mitad que una convencional.

En España, el FabLab de la Universidad CEU San Pablo de Madrid, en colaboración con Enabling the Future, ha desarrollado recientemente una prótesis de brazo con impresión 3D. Se trata de una iniciativa cuyo objetivo consiste en la donación de piezas a niños y adultos que no tienen medios para acceder a prótesis convencionales.

El futuro ya está aquí

Pero la lista es interminable y, sin bien esta industria está dando aún sus primeros pasos, cabe destacar que en 2014 el mercado de la bioimpresión ascendía a los 487 millones de dólares, y se espera que crezca un 35,9% hasta el año 2022.

El líder indiscutible en este sector es Estados Unidos y en el contexto europeo, son Reino Unido y Alemania los que se posicionan en los primeros puestos.

Se estima que el mayor crecimiento venga de la mano del desarrollo de tejidos y órganos ya que son múltiples las investigaciones que se están llevando a cabo en su fabricación, tal es el caso del prototipo de oreja biónica creado por investigadores de la Universidad de Princeton, los trabajos en la producción de células madre, la impresión de vasos sanguíneos e injertos de piel para regenerar, por ejemplo, partes dañadas por quemaduras e, incluso, en el campo de la medicina regenerativa con la creación de vejigas, cartílagos, tráqueas o corazones.

Estos avances sin precedentes en el campo de la medicina reafirman la creencia de que la impresión 3D podría ser una de las piezas clave para la Cuarta Revolución Industrial.